El infierno es real…

 JONÁS

                     
Haga
clic sobre el capítulo al que desee ir

                    
| 1
| 2 |
3
| 4 |
         

Capítulo 1 

Jonás
huye de Jehová 

1:1 Vino palabra de Jehová a Jonás2 Reyes 14. 25
hijo de Amitai, diciendo: 
1:2 Levántate y ve a Nínive, aquella gran
ciudad, y pregona
contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí. 
1:3 Y Jonás
se levantó para huir de la presencia de Jehová
a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía
para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos
a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová. 
1:4 Pero Jehová hizo
levantar un gran viento en el mar, y hubo
en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría
la nave. 
1:5 Y los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su
dios; y
echaron al mar los enseres que había en la nave, para descargarla
de ellos. Pero Jonás había bajado al interior de la nave,
y se había echado a dormir. 
1:6 Y el patrón de la nave se le acercó y
le dijo: ¿Qué
tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá
él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos. 
1:7 Y dijeron
cada uno a su compañero: Venid y echemos suertes,
para que sepamos por causa de quién nos ha venido este mal. Y echaron
suertes, y la suerte cayó sobre Jonás. 
1:8 Entonces le dijeron
ellos: Decláranos ahora por qué
nos ha venido este mal. ¿Qué oficio tienes, y de dónde
vienes? ¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres? 
1:9 Y él les
respondió: Soy hebreo, y temo a Jehová,
Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra. 
1:10 Y aquellos
hombres temieron sobremanera, y le dijeron: ¿Por
qué has hecho esto? Porque ellos sabían que huía de
la presencia de Jehová, pues él se lo había declarado. 
1:11 Y le
dijeron: ¿Qué haremos contigo para que el mar
se nos aquiete? Porque el mar se iba embraveciendo más y más. 
1:12
El les respondió: Tomadme y echadme al mar, y el mar se
os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta
gran tempestad sobre vosotros.
1:13 Y aquellos hombres trabajaron
para hacer volver la nave a tierra;
mas no pudieron, porque el mar se iba embraveciendo más y más
contra ellos. 
1:14 Entonces clamaron a Jehová y dijeron: Te rogamos
ahora,
Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni
pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Jehová,
has hecho como has querido. 
1:15 Y tomaron a Jonás, y lo echaron al
mar; y el mar se aquietó
de su furor. 
1:16 Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran
temor, y
ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos. 
1:17 Pero Jehová
tenía preparado un gran pez que tragase
a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días
y tres noches.Mateo 12. 40

Capítulo 2

Oración de Jonás 

2:1
Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre
del pez, 
2:2 y dijo: 
Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me
oyó; 

Desde el seno del Seol clamé, 
Y mi voz
oíste. 

2:3 Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, 
Y
me rodeó la corriente; 

Todas tus ondas y tus olas pasaron
sobre mí. 

2:4 Entonces dije: Desechado soy de delante de tus
ojos; 

Mas aún veré tu santo templo. 
2:5 Las aguas
me rodearon hasta el alma, 

Rodeóme el abismo; 
El
alga se enredó a mi cabeza. 

2:6 Descendí a los cimientos de
los montes; 

La tierra echó sus cerrojos sobre mí para
siempre; 

Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová
Dios mío. 

2:7 Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé
de Jehová, 

Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo. 
2:8
Los que siguen vanidades ilusorias, 

Su misericordia
abandonan. 

2:9 Mas yo con voz de alabanza te ofreceré
sacrificios; 

Pagaré lo que prometí. 
La salvación
es de Jehová. 

2:10 Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás
en tierra. 

Capítulo 3 

Nínive se arrepiente 

3:1
Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo: 
3:2
Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama
en ella el mensaje que yo te diré. 
3:3 Y se levantó Jonás, y fue a
Nínive conforme
a la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad grande en extremo,
de tres días de camino. 
3:4 Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad,
camino de
un día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días
Nínive será destruida. 
3:5 Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y
proclamaron ayuno,
y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos.Mateo 12. 41Lucas 11. 32
3:6 Y llegó la
noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó
de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio
y se sentó sobre ceniza. 
3:7 E hizo proclamar y anunciar en Nínive,
por mandato del rey
y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no
gusten
cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; 
3:8 sino cúbranse
de cilicio hombres y animales, y clamen a
Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la
rapiña que hay en sus manos. 
3:9 ¿Quién sabe si se volverá y se
arrepentirá
Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos? 
3:10 Y
vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino;
y se arrepintió del mal que había dicho que les haría,
y no lo hizo. 

Capítulo

El enojo de Jonás 

4:1
Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó. 
4:2 Y oró a
Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no
es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso
me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú
eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande
misericordia,Exodo 34. 6
y que te arrepientes del mal. 
4:3 Ahora pues, oh Jehová, te ruego
que me quites la vida; porque
mejor me es la muerte que la vida. 
4:4 Y Jehová le dijo: ¿Haces tú
bien en enojarte
tanto? 
4:5 Y salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia
el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó
debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en
la ciudad. 
4:6 Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció
sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase
de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera. 
4:7
Pero al venir el alba del día siguiente, Dios preparó
un gusano, el cual hirió la calabacera, y se secó. 
4:8 Y aconteció
que al salir el sol, preparó Dios un
recio viento solano, y el sol hirió a Jonás en la cabeza,
y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para
mí la muerte que la vida. 
4:9 Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te
enojas por
la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte. 
4:10
Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera,
en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio
de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció. 
4:11 ¿Y no
tendré yo piedad de Nínive, aquella
gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben
discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?
=========================================================================================
Dios hace el llamado (jonas ) en general en alegoria o prabola  a servir y llevar el evangelio  y sobre los planes de  DIOS para este mundo planes para el creyente y lo que le depara  a este mundo  asi como alos que hacen caso omiso
DIOS es DIOS  DE AMOR pero tambien es fuego consumidor   el infierno es preparado para el dialo y los angeles que se rebelaron  a DIOS 

El infierno es real…

¡Que
no te engañen!

A la gente no le gusta oír acerca del infierno. Pero
estoy aquí para decirte que si Jesús no es tu Señor y Salvador, estás en
el camino hacia el infierno
. A algunos se
molestarán ante esta mala noticia. Piensan que para mí, todo es
perdición y ruina. Pero dime… si tu casa se estuviera quemando, ¿te
gustaría que te lo dijera? Por supuesto que sí. Lo más probable es que
me lo agradecerías. Bueno, si te vas al infierno, TÚ eres el que se va a
estar quemando. El infierno no es un tema muy diplomático estos
tiempos, pero mucha gente va al infierno todos los días. De las 120, 000
personas que mueren cada día, la mayoría termina en el infierno. El
infierno es un lugar real, a pesar de que la gente se ríe y dice que
quiere irse ahí. Simplemente no entienden cuan terrible es. El hecho de
que nunca hayas vi!
sto el infierno, no significa que no existe. Tenemos una fuerte y
precisa descripción de cómo es el infierno en la palabra de Dios.
(Veremos unas escrituras en unos momentos). El infierno es horrible, y
si no crees en Jesús, más vale que te pongas listo o ese va a ser tu
destino eterno.

¿Sabías que si no perteneces a Jesucristo perteneces a
Satanás? No necesitas una credencial que diga Satanista para servir a
Satanás. No necesitas ser un homicida, ni alcohólico o drogadicto. Lo
único que necesitas, es ignorar a Jesucristo. Si no tienes a Jesús hoy,
estás siendo engañado y atado al infierno—eres un hijo del infierno, un
hijo del diablo (sí, aunque hiera tus sentimientos).

¿Cuántas veces hemos escuchado a alguien decir "un
Dios amoroso no pondría a sus criaturas en el infierno"? Pues bien,
tengo noticias para ti amigo, Dios no pone a nadie en el infierno. ¿No
sabéis que el infierno no ha sido creado para el hombre? El infierno fue
creado para el diablo y sus ángeles–

Piensa en esto… Dios con un amor profundo por ti—un vil pecador que ha
quebrantado Sus mandamientos—¡dejó que su único, bello y amado Hijo
fuera sacrificado por TUS pecados! Jesús no era un pecador. No pecó ni
una sola vez. No murió para El mismo. Murió por tí. Para salvarte a TI.
Por eso le llaman Salvador. ¡Porque El salva del infierno! Si tu
rechazas su sacrificio y lo pisoteas, no te será difícil entender que el
mismo Dios que sacrificó a Su amado Hijo te va a despachar tu rebelde
trasero al infierno y el lago de fuego. NADA impuro entrará jamás el
cielo de Dios—y todas las personas no regeneradas son impuras. Yo
también estuve muerta en transgresiones y pecados, pero un hermoso día
me volví hacia Jesús y fui limpia en su sangre. Tu también puedes ser
limpio—no importa lo que hayas hecho.
"Entonces dirá también a los que estarán a la izquierda: Apartaos de mí,
malditos, al fuego eterno PREPARADO PARA EL DIABLO Y SUS ANGELES"
(Mateo 25:41)
Satanás, el dios de este mundo, NO SIEMPRE va a causar destrucción
. Su destino ya está ya está escrito. "Y el
diablo que los engañaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde
está la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche
para siempre jamás" (Apocalipsis 20:10).
"Venid luego, dirá Jehová, y estemos á cuenta: si vuestros pecados
fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren
rojos como el carmesí, vendrán á ser como blanca lana" (Isaías 1:18).
"Diles: Vivo yo, dice el Señor Jehová, que no quiero la muerte del
impío, sino que se torne el impío de su camino, y que viva. Volveos,
volveos de vuestros caminos: y por qué moriréis […]?" (Ezequiel
33:11).
"El Señor […] es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno
perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2 Pedro 3:9).
"Y el humo del tormento de ellos sube para siempre jamás […] no tienen
reposo día ni noche…" (Apocalipsis 14:11).
"Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y
los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la
vida […] y el que no fué hallado escrito en el libro de la vida, fué
lanzado en el lago de fuego" (Apocalipsis 20:12-15).
"Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar:
temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el
infierno" (Mateo 10:28).
"Mas os enseñaré á quién temáis: temed á aquel que DESPUES de haber
quitado la vida, tiene poder de echar en la Gehenna: así os digo: á éste
temed" (Lucas 12:5).
"Por tanto, si tu mano ó tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo y
échalo de ti: mejor te es entrar cojo ó manco en la vida, que teniendo
dos manos ó dos pies ser echado en el fuego eterno. Y si tu ojo te fuere
ocasión de caer, sácalo y échalo de ti: mejor te es entrar con un solo
ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno del
fuego" (Mateo 18:8-9).
"E irán éstos al tormento ETERNO, y los justos á la vida eterna" (Mateo
25:46)
"Los cuales serán castigados de ETERNA perdición por la presencia del
Señor, y por la gloria de su potencia" (2 Tesalonicenses 1:9).
"Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra
mí: porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará; y serán
abominables a a toda carne" (Isaías 66:24).
(Hablando del infierno) "Donde su gusano no muere, y el fuego nunca se
apaga" (Marcos 9:44).
Como Sodoma y Gomorra […] fueron puestas por ejemplo: sufriendo el
juicio del fuego eterno. (Judas 1:7)
"…Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de
afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes" (Mateo 22:13).
"Enviará el Hijo del hombre sus ángeles, y cogerán de su reino todos los
escándalos, y los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de
fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes" (Mateo 13:41-42).
"Mas á los temerosos é incrédulos, á los abominables y homicidas, á los
fornicarios y hechiceros, y á los idólatras, y á todos los mentirosos,
su parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la muerte
segunda" (Apocalipsis 21:8).
"Los malos serán trasladados al infierno, todas las gentes que se
olvidan de Dios"
(Salmos 9:17).
Isaías 14:9-11, 15 (refiriéndose a Lucifer): "El infierno abajo se
espantó de tí; te despertó muertos que en tu venida saliesen a
recibirte, hizo levantar de sus sillas a todos los príncipes de la
tierra, a todos los reyes de las naciones. Todos ellos darán voces, y te
dirán: ¿Tú también enfermaste como nosotros, y como nosotros fuiste?
Descendió al sepulcro tu soberbia, y el sonido de tus vihuelas: gusanos
serán tu cama, y gusanos te cubrirán"
"Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados,
unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua"
(Daniel 12:2)
La siguiente es una historia verdadera contada por el Señor Jesús en
Lucas 16:19-31

Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de
lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un
mendigo llamado Lázaro, el cual estaba echado á la puerta de él, lleno
de llagas, y deseando hartarse de las migajas que caían de la mesa del
rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Y aconteció que
murió el mendigo, y fué llevado por los ángeles al seno de Abraham: y
murió también el rico, y fué sepultado. Y en el infierno alzó sus ojos,
estando en los tormentos, y vió á Abraham de lejos, y á Lázaro en su
seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de
mí, y envía á Lázaro que moje la punta de su dedo en agua, y refresque
mi lengua; porque soy atormentado en esta llama. Y díjole Abraham!
: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también
males; mas ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Y además de
todo esto, una grande sima está constituida entre nosotros y vosotros,
que los que quisieren pasar de aquí á vosotros, no pueden, ni de allá
pasar acá. Y dijo: Ruégote pues, padre, que le envíes á la casa de mi
padre; porque tengo cinco hermanos; para que les testifique, porque no
vengan ellos también á este lugar de tormento. Y Abraham le dice: A
Moisés y á los profetas tienen: óiganlos. El entonces dijo: No, padre
Abraham: mas si alguno fuere á ellos de los muertos, se arrepentirán.
Mas Abraham le dijo: Si no oyen á Moisés y á los profetas, tampoco se
persuadirán, si alguno se levantare de los muertos.

Pecador, o te VUELVES de tus pecados o ARDERÁS por
tus pecados. Si rechazas al Señor Jesucristo, serás atormentado en las
llamas para siempre sin una sola, solitaria esperanza. El tonto mas
grande del mundo es aquel que escoge el infierno. No hay necesidad de
que discutas conmigo. Dios dice que el infierno es real, así que tu
discusión es con El y te aseguro que no la ganarás. Has sido advertido.
Arrepiéntete o perece.

Ezequiel 3:27 Mas cuando yo te hubiere hablado, abriré tu boca, y les
dirás: Así ha dicho Jehová el Señor: El que
oye, oiga; y el que no quiera oír, no oiga; porque casa rebelde
son
.

El atalaya de Israel 

(Ez.
33.1-9) 

3:16 Y aconteció que al cabo de los siete días vino a
mí palabra de Jehová, diciendo: 

3:17 Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de
Israel;
oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás
de mi parte. 

3:18 Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y
tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea
apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá
por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. 

3:19 Pero si tú amonestares al impío, y él no
se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá
por su maldad, pero tú habrás librado tu alma. 

3:20 Si el justo se apartare de su justicia e hiciere maldad, y
pusiere
yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú
no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus justicias que había
hecho no vendrán en memoria; pero su sangre demandaré de
tu mano. 

3:21 Pero si al justo amonestares para que no peque, y no pecare, de
cierto vivirá, porque fue amonestado; y tú habrás
librado tu alma. 

1:9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía
a este mundo. 
1:10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho;
pero el
mundo no le conoció. 
1:11 A lo suyo vino, y los suyos no le
recibieron. 
1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen
en su nombre,
les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 
1:13 los cuales no son
engendrados de sangre, ni de voluntad de carne,
ni de voluntad de varón, sino de Dios. 
1:14 Y aquel Verbo fue hecho
carne, y habitó entre nosotros
(y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno
de gracia y de verdad. 
1:15 Juan dio testimonio de él, y clamó
diciendo: Este
es de quien yo decía: El que viene después de mí,
es antes de mí; porque era primero que yo. 
1:16 Porque de su
plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. 
1:17 Pues la ley por
medio de Moisés fue dada, pero la gracia
y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. 
1:18 A Dios nadie le
vio jamás; el unigénito Hijo, que
está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

3:3 Respondió Jesús y le dijo: De
cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver
el reino de Dios. 

3:4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre
nacer siendo
viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre,
y nacer?
3:5 Respondió Jesús:
De cierto,
de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu,
no puede entrar en el reino de Dios. 

3:6
Lo que es nacido de la carne, carne es; y
lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 

3:7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario
nacer de nuevo. 

3:8 El viento sopla de
donde quiere, y oyes su
sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así
es todo aquel que es nacido del Espíritu.

3:9 Respondió
Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede
hacerse esto? 
3:10 Respondió Jesús y le dijo:
¿Eres

maestro de Israel, y no sabes esto? 

3:11
De cierto, de cierto te digo, que lo que
sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís
nuestro testimonio. 

3:12 Si os he dicho
cosas terrenales, y no creéis,
¿cómo creeréis si os dijere las celestiales? 

3:13 Nadie subió al cielo, sino el que
descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. 

3:14 Y como Moisés levantó la serpiente
en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,
Numeros 21. 9
3:15 para que todo aquel que en él cree,
no se pierda, mas tenga vida eterna. 

De tal manera amó Dios al
mundo 

3:16 Porque de tal manera amó Dios
al mundo,
que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él
cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al
mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 

3:18 El que en él cree, no es condenado;
pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en
el nombre del unigénito Hijo de Dios. 

3:19
Y esta es la condenación: que la
luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la
luz, porque sus obras eran malas. 

3:20
Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece
la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. 

3:21 Mas el que practica la verdad viene a la
luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

El que viene de arriba 

3:31 El que de arriba viene, es sobre
todos; el que es de la tierra,
es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre
todos. 
3:32 Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su
testimonio. 
3:33 El que recibe su testimonio, éste atestigua que
Dios es
veraz. 
3:34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla;
pues
Dios no da el Espíritu por medida. 
3:35 El Padre ama al Hijo, y
todas las cosas ha entregado en su mano.Mateo 11. 27Lucas 10. 22
3:36 El que cree en
el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa
creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está
sobre él. 

4:4 Y le era necesario pasar por Samaria. 
4:5 Vino, pues, a una
ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad
que Jacob dio a su hijo José.Genesis 33. 19Josue 24. 32
4:6 Y estaba allí
el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado
del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora
sexta. 
4:7 Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo:
Dame
de beber. 

4:8 Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a
comprar
de comer. 
4:9 La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo
judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana?
Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.Esdras 4. 1-5Nehemias 4. 
1-2
4:10 Respondió
Jesús y le dijo:
Si
conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber;
tú le pedirías, y él te daría agua viva. 

4:11 La mujer le
dijo: Señor, no tienes con qué sacarla,
y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? 
4:12
¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que
nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? 
4:13
Respondió Jesús y le dijo:
Cualquiera
que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 

4:14 mas el que bebiere del agua que yo le daré,
no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré
será en él una fuente de agua que salte para vida eterna

4:15 La mujer le dijo: Señor, dame esa
agua, para que no tenga
yo sed, ni venga aquí a sacarla. 
4:16 Jesús le dijo:
Ve, llama a tu marido,
y ven acá.

4:17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido.
Jesús
le dijo:
Bien has dicho: No tengo marido; 
4:18 porque cinco maridos has tenido, y el que
ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

4:19
Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. 
4:20
Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís
que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. 
4:21 Jesús le
dijo:
Mujer, créeme,
que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis
al Padre. 

4:22 Vosotros adoráis lo que
no sabéis;
nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los
judíos. 

4:23 Mas la hora viene, y ahora
es, cuando los
verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en
verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 

4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran,
en espíritu y en verdad es necesario que adoren. 

4:25 Le dijo
la mujer: Sé que ha de venir el Mesías,
llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las
cosas. 
4:26 Jesús le dijo:
Yo soy, el que
habla
contigo. 

4:27 En esto vinieron sus discípulos, y se
maravillaron de que
hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas?
o, ¿Qué hablas con ella? 
4:28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y
fue a la ciudad,
y dijo a los hombres: 
4:29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho
todo cuanto he hecho. ¿No
será éste el Cristo? 
4:30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron
a él. 
4:31 Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí,
come. 
4:32 El les dijo:
Yo tengo una comida
que comer,
que vosotros no sabéis.

4:33 Entonces los discípulos decían
unos a otros: ¿Le
habrá traído alguien de comer? 
4:34 Jesús les dijo:
Mi comida es que
haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. 

4:35 ¿No decís vosotros: Aún
faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad
vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la
siega. 

4:36 Y el que siega recibe
salario, y recoge
fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el
que siega. 

4:37 Porque en esto es
verdadero el dicho: Uno
es el que siembra, y otro es el que siega. 

4:38 Yo os he enviado a segar lo que vosotros
no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus
labores. 

4:39 Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad
creyeron en él
por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo
lo que he hecho. 
4:40 Entonces vinieron los samaritanos a él y le
rogaron que
se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. 
4:41 Y creyeron
muchos más por la palabra de él,
4:42 y decían a la mujer: Ya no
creemos solamente por tu dicho,
porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente
éste es el Salvador del mundo, el Cristo.

Jesús sana al hijo de un noble 

4:43 Dos días después, salió de
allí y fue
a Galilea. 
4:44 Porque Jesús mismo dio testimonio de que el profeta
no
tiene honra en su propia tierra.Mateo 13. 57Marcos 6. 4Lucas 4. 24
4:45 Cuando vino a
Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto
todas las cosas que había hecho en Jerusalén, en la fiesta;Juan 2. 23
porque también ellos habían ido a la fiesta. 
4:46 Vino, pues, Jesús
otra vez a Caná de Galilea, donde
había convertido el agua en vino.Juan 2. 1-11
Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. 
4:47
Este, cuando oyó que Jesús había llegado
de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y
sanase a su hijo, que estaba a punto de morir. 
4:48 Entonces Jesús
le dijo:
Si no viereis
señales y prodigios, no creeréis. 

4:49 El oficial del rey le
dijo: Señor, desciende antes que
mi hijo muera. 
4:50 Jesús le dijo:
Ve, tu hijo
vive.

Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. 
4:51
Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle,
y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive. 

4:52 Entonces él les
preguntó a qué hora había
comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó
la fiebre. 

4:53 El padre entonces entendió que aquella era la hora
en que
Jesús le había dicho
:
Tu hijo vive;
y creyó él con toda su casa. 
4:54 Esta segunda señal hizo Jesús,
cuando fue de Judea
a Galilea.

About these ads
Esta entrada fue publicada en Salud y bienestar. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s